Seis buenos consejos para fortalecer nuestra empresa durante las turbulencias.
• Mantener una actitud positiva siempre. Las actitudes se trasladan a todo el equipo, por lo que es muy importante mostrarse siempre animado y transmitir confianza y seguridad hacia el resto de la gente, para que este efecto se multiplique en compañeros, clientes y proveedores. Un buen líder sabe identificar los desafíos que se le aparecen, así como las oportunidades que tiene para mejorar diferentes aspectos de su gestión. Aunque no lo parezca, transmitir la pasión por lo que se hace influye notablemente tanto en el ánimo general de la compañía como en el rendimiento de sus colaboradores.
• Analizar de forma metódica y continua la situación de la compañía. Existen herramientas específicas, como el sistema FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas), que permiten realizar un análisis profundo del estado actual de la empresa en diferentes niveles. La generación de una matriz FODA para la compañía le permitirá no sólo tener un panorama más claro sobre las diferentes variables que inciden en su negocio, sino además formular estrategias específicas para enfrentar las posibles contingencias. En http://manuelgross.bligoo.com/content/view/114756/Use_el_analisis_FODA_para_generar_estrategias.html encontramos un excelente artículo al respecto para obtener más información, así como casos prácticos de aplicación.
• Estar al tanto de todo lo que sucede, no sólo a nivel económico. La información es la principal herramienta de las buenas decisiones. Si estamos al tanto de las iniciativas públicas, planes, proyectos, leyes, impuestos, propuestas de financiación y demás, podremos aprovechar mejor, y a tiempo, las oportunidades que surjan. El tiempo invertido en información siempre vuelve; los especialistas recomiendan utilizar entre 40 y 60 minutos diarios a leer, escuchar o ver noticias de todo tipo. Hoy más que nunca, la información es poder y de nosotros depende contar con ella.
• Impulsar la creatividad y la innovación en todas las áreas de la empresa. Una buena idea puede aparecer en cualquier momento y en cualquier sector. Es importante tener canales de comunicación abiertos de manera constante y generar reuniones periódicas de trabajo con una filosofía de “pensamiento libre”. Un buen ejercicio para fomentar las ideas es plantear preguntas como:
• Sacar el máximo provecho de las tecnologías de la información. Internet, por supuesto, es un gran aliado en épocas de crisis, gracias a los costos bajos, la gran popularización del medio y la posibilidad de una rápida implementación. Con una buena propuesta online, los usuarios pueden transformarse en consumidores. No subestime el alcance del mundo digital; por ejemplo, la actual contracción de la inversión publicitaria en medios tradicionales tiene su contrapartida en una proyección de crecimiento en la publicidad interactiva del 25%, con respecto a los números de 2008.
• Evitar las decisiones súbitas y emocionales. Si bien hay momentos en que es adecuado escuchar a nuestra intuición, durante situaciones de crisis lo más aconsejable es tomarse un buen tiempo (aún cuando nos parezca imposible) para analizar los problemas antes de tomar una decisión. Un ejemplo: ante una situación de crisis, lo primero que hacen la mayoría de las empresas es recortar su presupuesto publicitario. Es una decisión sin mucha lógica que puede resultar mucho más costosa a largo plazo que los beneficios inmediatos que parece reportar. En este caso en particular, lo recomendable sería sentarse a definir con calma qué productos reportan mayores utilidades, para continuar o incluso reforzar su promoción en los medios publicitarios que considere más efectivos. De esta manera, mantendrá su nivel de exposición ante la ausencia de otros competidores, lo que en un futuro puede convertirse en una mayor participación en el mercado.
